Empresaris de Catalunya reprocha a Quim Torra pedir que los empresarios “se rebelen contra el gobierno central”

De nuevo, Quim Torra lanza un discurso incendiario contra la convivencia, contra los valores constitucionales, dañando gravemente la relación de las empresas catalanas con el resto de España.

Empresaris de Catalunya, organización que agrupa a más de 500 empresarios, autónomos y directivos de empresas catalanas favorables al respeto a la ley y el mantenimiento de Cataluña dentro de España, reprocha que Quim Torra haya manifestado, en una charla en la Cámara de Comercio de Barcelona, que los empresarios catalanes deberían rebelarse contra el gobierno central.

En su discurso, Quim Torra recupera el mantra del déficit fiscal, así como a presumir, sin prueba alguna, más bien al contrario, de que el ejercicio de determinadas competencias se realizaría mejor por parte de la Generalitat que no por parte de la Administración Central del Estado.

Torra recupera así el discurso victimista y supremacista; el del “España nos roba” y el de “nosotros somos mejores” porque gestionaríamos mejor. Sin perjuicio de las serias críticas que está recibiendo su gobierno por la gestión de la crisis sanitaria en Lleida.

En cualquier caso, los empresarios catalanes deberíamos rebelarnos contra Torra y su incompetente Govern que no gestiona, que no gobierna, que solo práctica la agitación política. Un Govern consagrado a provocar la división entre catalanes, así como con el resto de los españoles y que envenena las relaciones comerciales con nuestros clientes y proveedores del resto de España. Torra perjudica gravemente al tejido empresarial y al empleo en Cataluña. Torra solo tiene un camino, convocar elecciones de forma inmediata.

Y Cataluña solo tiene una salida, un gobierno constitucionalista que se dedique a la gestión, que sea leal con todos lo catalanes y con el resto de España. Un gobierno centrado en construir y no en destruir.

Carlos Rivadulla, presidente de EC, ha manifestado: “Torra desempolva el discurso falso, confuso e insolidario de los 16.000 millones, y de la supuesta “mejor gestión catalana”. En la Cambra de Comerç, ante sus incondicionales, empezando por Joan Canadell, ha hecho más de hooligan, como es lamentablemente habitual, que de gobernante. Torra ha renunciado a gobernar para todos los catalanes, ni siquiera lo intenta. Toda su gestión y discurso es para su parroquia, para sus acólitos. Los catalanes constitucionalistas no tenemos presidente. Sin contar que ya de hecho no lo es por estar inhabilitado”.