Las ‘paridas mentales’ del ‘Govern’

El parlamentario ‘popular’ Juan Milián ironiza sobre si la nueva delegación en el Vaticano servirá para premiar a las monjas del proceso o a los consejeros caídos. También abrirá una en Rabat y otra en Lisboa.

El ‘president’ de la Generalitat no descansa en el objetivo de internacionalizar su delirio independentista. Si este martes el ‘Govern’ anunció que abrirá tres nuevas delegaciones: en Rabat, Lisboa y el Vaticano, este viernes ha pedido a los empresarios catalanes redoblar la apuesta por la internacionalización, convencido de que “éste es el único camino” a seguir para “un país pequeño como Cataluña”, pese a los “obstáculos” e “impedimentos del Gobierno español”.

Artur Mas se ha pronunciado así en la inauguración del acto central de la denominada XXII Semana de la Internacionalización, organizada por la Generalitat, a través de ACCIÓ, la agencia catalana por la competitividad.

Ha demandado a los centenares de empresarios presentes en el acto que “la tendencia a la internacionalización coja más fuerza y empuje”, y ha recalcaldo que éste es el camino a seguir y que “no hay otro para un país pequeño como Cataluña”, que tiene capacidad, a su juicio, para avanzar y progresar al igual que lo hacen países como Austria y Dinamarca, que ha asemejado a la comunidad catalana.

También se ha mostrado orgulloso de que Cataluña cuente con 16.000 empresas que exportan de manera regular y con más de 3.000 que tienen implantación en otros países. Lo que el ‘president’ no dice es que, por desgracia, de 2010 al 2012 se han deslocalizado 1.068, y en 2014 otras 987, de las cuales 446 han ido a Madrid, como ha alertado recientemente en GACETA.ES José Bou, presidente de ‘Empresaris de Catalunya’.

La agrupación, formada por más de 100 empresas catalanas, nació denunciando que si la cosa empeora en Cataluña, muchos empresarios se irán.

Bou critica que la Generalitat esté “totalmente quebrada”, pero siga destinando grandes cantidades al delirio secesionista, como también condena la oposición. De hecho, el dispendio ha copado la semana parlamentaria, tras el anuncio de que se abrirán otras tres embajadas.

“Su acción exterior ni atrae inversiones ni ayuda a exportar”, condena Juan Milián, portavoz de Acción Exterior del PPC, que se pregunta para qué servirá la nueva delegación en el Vaticano y “si será para premiar a las monjas del proceso, para recolocar a los consejeros, o para enviar lejos al señor Durán”.

Tampoco entiende el motivo del ‘Govern’ para abrir una embajada en Roma, que está impugnada por el Gobierno, ya que para exportar ya están las oficinas de ACCIÓ y para enseñar el catalán, el Instituto Cervantes.

Considera que estos centros “sólo están al servicio de Artur Mas y su obsesión de hacernos ver que tienen algún apoyo internacional”, y apunta que la de Roma se presenta como representante ante el gobierno italiano, pero no es reconocida por éste, ni tampoco se coordina con la embajada española. El propio ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, confirmó esta semana que Italia no la reconoce y afirmó que en la supuesta sede no hay actividad alguna.

Cabe recordar que el Gobierno de Mariano Rajoy tiene recurrido ante el Tribunal Constitucional el decreto de apertura de las delegaciones catalanas en Roma y en Viena aprobados hace unos meses, por considerar que no cumple las condiciones establecidas en la Ley de Acción y del Servicio Exterior del Estado.

Si finalmente se abren estas tres embajadas, la Generalitat contará con 10: Las de Francia –también para Suiza-, Reino Unido –también para Irlanda-, Alemania, EE UU, Italia, Austria –también para centraeuropa-, la Santa Sede, Marruecos, Portugal y la delegación del Gobierno ante la Unión Europea, en Bruselas.

El parlamentario del PP Juan MIlián parafrasea a Pilar Rahola, que dice que las delegaciones de la Generalitat responden a la afición del Govern de montarse “paridas mentales cuando se siente frustrado”. Indica que no comparte estas formas, pero sí el fondo de sus palabras.
Como era de esperar, los dispendios del ‘president’ también salieron a relucir el miércoles en el pleno monográfico sobre Salud. Eva García, portavoz de Salud del PP en el ‘Parlament’, denunció cómo el Gobierno catalán tiene dinero para embajadas y chiringuitos, pero no para la salud de sus ciudadanos.

Subrayó que tenga 37.000 millones de euros y decida invertirlo en el proceso separatista y en subvenciones a los medios de comunicación, pero recorte un 14 por ciento el presupuesto del Servicio Catalán de la Salud, y los hospitales tengan que reducir personal, recortar salarios y cerrar salas enteras, con 1.500 camas menos sólo entre 2010 y 2013.

Asimismo, recordó la deuda con las farmacias, que “vuelven a estar con el agua al cuello” porque Mas no hace frente al agujero que les ha dejado, que el próximo 5 de julio superará ya los 300 millones de euros.

Por su parte, Ciudadanos reclamará al ‘president’ que explique cuánto dinero de los catalanes ha derrochado en embajadas y delegados en el exterior para vender un proyecto político “populista, insolidario, basado en la propaganda”. Critica que el Ejecutivo catalán “alerte de la situación delicada de las finanzas de la Generalitat mientras malgasta en el proyecto separatista”.

La Generalitat ha cifrado el coste de sus delegaciones internacionales en unos dos millones y medio, y la suma de organismos y partidas destinadas a la ‘acción exterior’ elevan el montante a más de 30 millones anuales. Con todo, según un experto en política internacional consultado por GACETA.ES, Florentino Portero, la imagen que transmite Artur Mas es la de “un loquito fanatizado que está tensionando de una forma irresponsable”.

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