Moncloa calcula que el PIB catalán se reducirá un 30% si hay ruptura

El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, aseguró ayer que el Gobierno no permitirá “nunca” la independencia de Cataluña no sólo por que es “imposible desde el punto de vista legal”, sino también porque provocaría una caída del producto interior bruto (PIB) catalán de entre el 25 y el 30 por ciento, lo que generaría un empobrecimiento brutal. Y el Gobierno español no va a dejar que eso ocurra “nunca”, señaló el ministro a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) ayer por la mañana.

“El Gobierno no va a dejar nunca que Cataluña y los catalanes salgan de la zona euro y de la Unión Europea. Sería para una de las regiones más abiertas y más europeas un paso atrás de consecuencias que no me quiero imaginar”, insistió, según recoge Europa Press. Así, el titular de Economía ha señalado que la imposibilidad de la independencia de Cataluña es “una cuestión de racionalidad económica”, además de “una cuestión de legalidad”, que es “importantísima” para el Gobierno.

No obstante, ha apuntado que el Ejecutivo no ha elaborando ningún estudio sobre las consecuencias económicas de la independencia de Cataluña, por que no contempla esa “hipótesis”. Preguntado por si el Gobierno se plantea hacer uso del artículo 155 de la Constitución si fuera necesario, De Guindos afirmó que el Gobierno demanda el “cumplimiento de la legalidad” y ha recordado que se ha pedido al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que acuda al Congreso a explicar su posición.

Por su parte, Mariano Rajoy, durante la sesión de control al gobierno en el Senado, se mostró dispuesto a dialogar de “todas las cosas que sean razonables”, pero no con quien “me amenaza con una ley para irse de España y hacer uno de los mayores disparates” argumentó. “Ni un presidente del Gobierno ni nadie pueden aceptar chantajes y no lo vamos a hacer”, espetó.

Rajoy se refirió así al borrador de la Ley de Transitoriedad Jurídica con la que la Generalitat pretende declarar la independencia si no hay referéndum. A su juicio, pretender aprobar “en 24 horas una nueva Constitución para un país” es una de las “mayores cacicadas” vistas. “Esto solo pasa en las peores dictaduras, pero España de momento es una democracia y un Estado de Derecho y lo vamos a preservar”, enfatizó.

A la Ley de Transitoriedad también se refirió, en un desayuno, el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastís. “Es una aberración”, aseveró, informa Carmen Obregón. Igualmente, censuró que Puigdemont rechace la invitación que se le ha hecho para explicar su desafío en el Congreso.

Petición por carta

El gobierno catalán, sin embargo, sigue presionando para que Rajoy negocie un referéndum. De acuerdo con la portavoz del gobierno catalán, Neus Muté, en los próximos días Carles Puigdemont, enviará por carta al del Gobierno, Mariano Rajoy, la petición formal para negociar los términos y condiciones de un referéndum “en que los catalanes podrán decidir con su voto el futuro político de Cataluña”. Munté, adelantó que esperan una respuesta de Rajoy “a la altura de la propuesta cívica y democrática” que plantean.

Fuente: El Economista

Deixa un comentari

captcha *